Edeta
Hola, me encuentro en una situación muy difícil en estos momentos, ahora mismo estoy con Lucio y estoy totalmente enamorado de el y creo que el de mi también. Llevamos mas de 2 meses quedando a escondidas en Edeta y he pasado los mejores momentos de mi vida a su lado. Todo bien hasta que Baebia me dijo ayer que quería tener un filius, yo sin saber que decir le dije que si ja que ella tiene ya 17 años y los vecinos se preguntarian por que no tenemos si estamos en edad avanzada y lo peor, podrian saber mi secreto. A Lucio no le agrada nada este tema, se siente destrozado y desolado, no me quiere hablar y ahora mismo esta recojiendo sus cosas de la mansio y como ya he dicho estoy destrozado pero no tengo otra escapatoria que tener un hijo.
martes, 11 de marzo de 2014
Puer
Saguntum
Como ya os conté, hace dos meses que conocí a Lucio Fabian Fabano lo conocí en el circum, allí me invito a unas copas. Al despedirnos sin yo esperarlo me dio un beso cuando estábamos solos y se fue. Caminando hacia mi domus, estaba muy nervioso por si alguien nos había visto, pero reconocía que quería volver a verlo y así paso, a la mañana siguiente lo vi en el mercato, hablamos y me dijo que tambien tenia mujer, el vivía en Valentia pero pensamos que seria mejor quedar en Edeta donde nos veríamos sin ningún tipo de miedo de que nuestras mujeres nos vieran. Y así lo hicimos todos las kalendae y los idus quedabamos en el mercatum de Edeta donde siempre que estabamos solos dabamos rienda suelta a nuestra pasión.
Vale
Como ya os conté, hace dos meses que conocí a Lucio Fabian Fabano lo conocí en el circum, allí me invito a unas copas. Al despedirnos sin yo esperarlo me dio un beso cuando estábamos solos y se fue. Caminando hacia mi domus, estaba muy nervioso por si alguien nos había visto, pero reconocía que quería volver a verlo y así paso, a la mañana siguiente lo vi en el mercato, hablamos y me dijo que tambien tenia mujer, el vivía en Valentia pero pensamos que seria mejor quedar en Edeta donde nos veríamos sin ningún tipo de miedo de que nuestras mujeres nos vieran. Y así lo hicimos todos las kalendae y los idus quedabamos en el mercatum de Edeta donde siempre que estabamos solos dabamos rienda suelta a nuestra pasión.
Vale
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